Impronta y extensiones

Estas técnicas citológicas permiten un diagnóstico rápido de numerosos procesos y suelen ser muy eficaces en la detección de determinados microorganismos o patologías tumorales.

Impronta

Esta técnica permite observar un mayor número de células, lo que incrementa las posibilidades diagnósticas. No obstante, al igual que las biopsias suele ser agresiva en animales vivos, ya que precisa un fragmento de tejido.

Realización:

Obtención de un fragmento de 1-2 cm de la pieza a analizar.

Seccionar la superficie que se pretende examinar.

Secar bien con un papel dicha superficie, para evitar lo máximo posible la presencia de sangre en la impronta.

Presionar levemente con la superficie sobre el portaobjetos, repitiendo la acción varias veces a lo largo del mismo.

Dejar secar unos segundo y fijar con metanol u otros fijadores.

En este punto, si se quiere remitir la muestra para su diagnóstico en el laboratorio, es preferible enviarla sin teñir. En caso de que se quiera examinar en la propia clínica se puede realizar la tinción una vez se haya secado el fijador.

Teñir siguiendo los protocolos de la tinción que se vaya a realizar (generalmente Diff-Quick, aunque existen otras tinciones algo más laboriosas pero que permiten una mejor observación de las características celulares o la identificación específica de agentes etiológicos).

El envío de una impronta al laboratorio debe hacerse lo más protegida posible, para evitar roturas, pero también contaminaciones, raspados, etc…que dañen el conjunto de las células. Existen para ello pequeños recipientes especiales para transporte de portaobjetos.


Extensión

Esta técnica citológica se realiza para el examen de muestras líquidas (sangre, orina, líquido cefalorraquídeo, etc….). En ocasiones es necesario realizar una concentración de células u otros agentes, para lo cual se puede llevar a cabo una sedimentación o una centrifugación de la muestra.

Se toma una pequeña cantidad del líquido que se quiere examinar (unos 10-20 cl), bien con una punta de pipeta, con la esquina de otro portaobjetos, etc…Se debe tener en cuenta que esta cantidad es menos que una gota (normalmente una gota de agua puede contener 50 cl).

Se coloca la muestra en el tercio superior del portaobjetos (A), próximo al lugar de identificación del mismo.

Con el borde de otro portaobjetos (B) se contacta con la muestra, en un ángulo de unos 45º respecto al portaobjetos (A) que la contiene.

Sin realizar una presión excesiva, se extiende la muestra con el borde del portaobjetos (B), intentando que no llegue al borde inferior del portaobjetos (A) (Esquema nº4).

Dejar secar unos segundo y fijar con metanol u otros fijadores.

En este punto, si se quiere remitir la muestra para su diagnóstico en el laboratorio, es preferible enviarla sin teñir. En caso de que se quiera examinar en la propia clínica se puede realizar la tinción una vez se haya secado el fijador.

Teñir siguiendo los protocolos de la tinción que se vaya a realizar (generalmente Diff-Quick, aunque existen otras tinciones algo más laboriosas pero que permiten una mejor observación de las características celulares o la identificación específica de agentes etiológicos).

El envío de una impronta al laboratorio debe hacerse lo más protegida posible, para evitar roturas, pero también contaminaciones, raspados, etc…que dañen el conjunto de las células. Existen para ello pequeños recipientes especiales para transporte de portaobjetos.